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¿Se puede juzgar a un rey? Qué hay tras los supuestos €60 millones de Arabia Saudí a Juan Carlos I

¿Se puede juzgar a un rey? Qué hay tras los supuestos €60 millones de Arabia Saudí a Juan Carlos I
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Durante su reinado, Juan Carlos I siempre fue elogiado por su capacidad para avanzar los intereses del estado en la arena internacional. Algo que ahora podría volverse en su contra. La investigación de un fiscal suizo sobre una trama de blanqueo de dinero ha salpicado al rey emérito, y ha destapado un supuesto pago de hasta €64 millones realizado por el gobierno de Arabia Saudí a una fundación a su nombre.

Lo último. La noticiaba saltaba el martes pasado en la Tribuna de Ginebra: un fiscal local, Yves Bertossa, había hallado una transferencia de $100 millones mientras investigaba diversas sociedades controladas por Arturo Fasana y Dante Canónica, dos presuntos testaferros internacionales objeto de su investigación. El pago lo emitía el Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí. El destinatario, una sociedad panameña, Lucum Foundation.

Su único beneficiario, según el diario y el fiscal, Juan Carlos I.

Tiempos. El movimiento se realizó en agosto de 2008. Un año antes, como rememora El Confidencial, Juan Carlos I colgaba el Toisón de Oro, una de las máximas condecoraciones reales, al rey saudí, Abdalá bin Abdulaziz. Y unos días antes, España firmaba un "acuerdo de colaboración estratégica" con Riyad. Aquel acuerdo cristalizó en 2009 en la participación de varias empresas españolas en el AVE a La Meca.

Bertossa cree que los €60 millones, depositados en el banco suizo Mirabaud, no eran sino una comisión pagada por la monarquía saudí a Juan Carlos I para que mediara e influyera en las negociaciones.

Desenredo del lío. Durante los años siguientes el rey emérito haría uso del dinero, hasta que en 2012 transfiriera los últimos €41 millones a una cuenta bahameña a nombre de Corinna Larsen, su amante. La sospecha del fiscal: el pago saudí iba destinado tanto a ella, comisionista, como a él, facilitador. Este último traspaso se realizó poco después de la cacería en Bostwana, cuando Mirabaud le solicitó que retirara los fondos.

¿Qué significa? Por el momento ha provocado algo inusual. La Fiscalía Anticorrupción lleva meses investigando dos causas paralelas: la de Villarejo por un lado y la del AVE a La Meca por otro. Las revelaciones del periódico ginebrino, según El Diario, han hecho que Anticorrupción contacte con el fiscal suizo para intercambiar información. Bertossa ya se había reunido en España con Alejandro Luzón, fiscal jefe, por el mismo motivo.

Villarejo y Corinna. Sí, esta causa también toca al Comisario Villarejo, auténtico muñidor en las sombras del estado. El origen remoto de la investigación se encuentra en una reunión de 2015 entre Villarejo y Corinna, encuentro que el comisario habría grabado. En aquel encuentro, Corinna afirmaba que Juan Carlos I cobró comisiones durante el proceso de adjudicación del AVE a La Meca.

¿Cuánto en total? Larsen habló de una pago de €80 millones transferida por la mujer de un mediador saudí (Khashoggi) a un empresario español. Este último habría transferido todo, "o parte", al rey emérito.

Corinna Juan Carlos I y Corinna Larsen, en segundo plano, en Stuttgart, en 2006. (Wolfgang List/Action Press)

Entra la justicia. Las investigaciones a Villarejo destaparon la grabación, que a su vez iniciaron un procedimiento sobre el AVE a La Meca. Corinna ha sido interrogada ya por Anticorrupción, aunque ha negado involucración alguna. Sobre el pago de Lucum Foundation, sus abogados afirman que se trató de "un regalo no solicitado del rey (...) una donación para ella y para su hijo, con los cuales se había encariñado".

Los testaferros. Son Arturo Fasana y Dante Canónica, viejos conocidos de la justicia (declararon en el Caso Gürtel). Eran el objeto del fiscal suizo, y a través de ellos llegó al rey. Habrían funcionado, según Bertossa, como testaferros de sus cuentas. Junto a ambos, Álvaro de Orleans-Borbón también ha sido investigado, aunque negó toda implicación hace pocos días en El País. Corinna ya relacionó a Canónica con Juan Carlos I.

¿Y si va a más? En el improbable supuesto de que todo esto se probara y la justicia tuviera interés en procesar a Juan Carlos I... ¿Podría? Sí, pero. Ya no es "inviolable", porque no es jefe del Estado, pero sí está aforado. Lo estipula una reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial de 2014:

[Las salas de lo penal y lo civil del Tribunal Supremo] conocerán de la tramitación y enjuiciamiento de las acciones civiles y penales, respectivamente, dirigidas contra la Reina consorte o el consorte de la Reina, la Princesa o Príncipe de Asturias y su consorte, así como contra el Rey o Reina que hubiere abdicado y su consorte.

En el caso de que Anticorrupción se querellara contra Juan Carlos I, la causa saltaría automáticamente al Tribunal Supremo. Es un privilegio de determinados cargos públicos, dado que subvierte los procedimientos establecidos y hace más difícil los procesos judiciales. Pero no los imposibilita. Cuestión distinta es que se llegue alguna vez a ese punto.

Imagen: GTRES

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