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Andy y Lucas son el nuevo punk: el desconcertante descenso a los infiernos del dúo

Andy y Lucas son el nuevo punk: el desconcertante descenso a los infiernos del dúo
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Tiempo ha de los años dorados de Andy y Lucas, cuando su abigarrada mezcolanza de ¿flamenco? y pop conquistó la radiofórmula y el corazón de un pedacito de España. Los años pasaron, los kilos se amontonaron sobre el cuerpo y las arrugas empujaron al dúo, quizá olvidado por las nuevas tendencias que conquistaron a la juventud, al ostracismo. Quedaron, como tantos otros, marginados en el circuito de fiestas de pueblo y conciertos comarcales.

Y de ahí sólo quedaba un paso: el punk.

Anarchy in Orgiva. Sucedió en Orgiva, pequeña localidad de la provincia de Granada. Andy y Lucas se marcharon del concierto gritándole a los espectadores: "No merecéis la mamarracha que tenéis, va ciega perdida". Se referían a la concejala de festejos del pueblo, que, según su versión, había pasado la mayor parte del concierto increpándoles y profiriendo gravosos insultos. La indignación se apoderó del dúo, que optó por la vía contestataria, montando una escena en el camino.

La historia. ¿Por qué? Al parecer, Andy y Lucas habían solicitado camerinos (y baños) cerrados. Sin embargo, Orgiva no contaba con infraestructuras aptas para los exquisitos requerimientos de la pareja: compartirían baños públicos con los asistentes, como habían hecho con anterioridad Azúcar Moreno y otros grupos, y les informaron de ello a su llegada. Andy y Lucas optaron por cerrar unilateralmente los baños, quizá indignados ante la bajeza, y prosiguieron el concierto.

De ahí el espectáculo posterior: concejal indignada, aspaviento punk del dúo y comunicado final de ambos contando su versión de los hechos.

El contexto. Entre tanto, otra historia viral más protagonizada por Andy y Lucas. Semanas atrás vivieron una polémica aún mayor con motivo de su campaña en torno a los niños asesinados, secuestrados o desaparecidos. En un concierto, sacaron una camiseta con la cara de muchos de ellos y el eslógan "Justicia Ya". Al cabo de los días, la madre de Gabriel Cruz, el "Pescaíto", censuraba su acción y recordaba que nadie le había pedido permiso para utilizar su imagen.

Lejos de arredrarse, Andy y Lucas contraatacaron. "Estoy muy enfadado, solo quiero decir que somos famosos desde hace 16 años y no usamos la imagen de nadie. Y menos políticamente. Vivimos de los Ayuntamientos así que no somos ni de derechas ni de izquierdas", declararía Lucas. La cuestión saltó a los medios y continuó en la agenda mediática durante varios días por el cruce de palabras y declaraciones mutuas. Terminarían pidiendo perdón (con peros).

Promoción '77. Andy y Lucas habían pasado a mejor vida dentro del elenco de músicos importantes de la memoria popular española. Con motivo del lanzamiento de su nuevo disco, sin embargo, han optado por la única estrategia de promoción válida para un grupo pasado de moda: el escándalo. El reverso punk de la decadencia imperial de Amaia Montero y su espantosa actuación en un pequeño pueblo cántabro en claro enfrentamiento con los miembros de su banda.

Memoria. De tan ruidoso modo, Andy y Lucas logran mejorar el que, hasta ahora, fue su mejor exabrupto mediático (y uno de los mejores recogidos por la prensa en los tiempos recientes). En 2008, en plena crisis, El Mundo recogía una escena ya gloriosa:

La entrevista había terminado. Los tres departían amigablemente. Salió el tema de moda: la crisis. Stop.

No hay dinero. Stop.

Fue entonces cuando Andy, repentinamente iluminado, se puso muy serio y se dirigió a la entrevistadora: "Oye, tú que tienes estudios...", empezó la frase, con toda la modestia de que sólo la infinita sabiduría es capaz.

Y remató: "¿QUÉ PASA, QUE NO PUEDE FABRICAR EL PAÍS MÁS DINERO O CÓMO VA ESTO?".

Anarcocapitalismo meets flamenquito-pop. Vuelve el punk.

Imagen: GTRES

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