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Hay una descomunal bola de grasa, toallitas y pañales de 130 toneladas bloqueando las cloacas de Londres

Hay una descomunal bola de grasa, toallitas y pañales de 130 toneladas bloqueando las cloacas de Londres
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Si bien admirable, trabajar en el alcantarillado público de una gran ciudad no debe ser una actividad muy enriquecedora. En su día a día, los abnegados obreros de las cloacas se dedican a desatascar tuberías, limpiar conductos y, en general, pavimentar el terreno para que todos tiremos de la cadena y la vida siga su curso, sin sobresaltos.

De vez en cuando, sin embargo, los trabajadores de Londres se encuentran cosas como la hallada esta semana en una sección de las cloacas del este de la ciudad. Una amasijo de grasas, toallitas húmedas, pañales, aceites y, posiblemente, excrementos y secreciones humanas de todo tipo que se prolonga a lo largo de 250 metros y que pesa alrededor de 130 toneladas. Una bola infecta que bloquea el alcantarillado.

El asunto ha saltado a la luz gracias a la imagen difundida por Thames Waters, el organismo encargado de mantener en buen estado el subsuelo de la enorme Londres, y que se ha hecho viral en unas pocas horas. No es de extrañar: la imagen muestra una masa aforme de colores intensos, azules y blancos, taponando un conducto de ladrillo enmohecido que inspira un sinfín de horrores.

Al parecer, los buenos trabajadores de la compañía llevan luchando varios días contra el monstruo mutante generado por la propia irresponsabilidad de los vecinos londinenses, en cuyo trasiego diario lanzan por el retrete (como casi todos los descuidados seres humanos de este lado del planeta) toda clase de objetos, no siempre asimilables por las cloacas. Toallitas que no se disuelven, pañales que deberían ir a la basura, restos de cualquier condición.

Precioso Precioso.

Como explican desde Thames Waters, el problema es grande porque es una costumbre bastante común y porque las bolas de este tipo se forman con inaudita rapidez. Pese a que los trabajadores peinan el alcantarillado de forma diaria, es inevitable que de tanto en cuanto monstruosidades como las de la foto aparezcan.

En términos comparados, la bola equivale a la superficie de dos estadios de fútbol (dos Wembley, dos Santiago Bernabéu, dos estadios Azteca atascados bajo tus pies) y al peso de varias ballenas jorobadas, uno de los seres más voluminosos que podemos encontrarnos en los océanos. "Es un monstruo, y requiere de todo nuestro poder humano y material eliminarlo", ha explicado uno de los dirigentes de la compañía, Matt Rimmer.

Este Cthulhu de la mierda es inédito en la historia reciente de Thames Waters, y los dignos currelas del subsuelo lo han bautizado como "fatberg", un juego de palabras entre "grasa" e "iceberg" en inglés de habitual uso ante este tipo de fenómenos. Su grado de solidez es similar al de una roca gigante compuesta por pañales usados, y su tamaño requiere que en su destrucción participen ocho personas a tiempo completo con mangueras extractoras de alta capacidad.

Fat El de hace unos años.

Los bloqueos de cañerías son bastante habituales en Londres. Thames Rivers invierte alrededor de un millón de libras al año en desatascarlas, y se cuentan alrededor de 8 incidencias por semana. Ninguna de este tamaño, claro, tan grande como una ballena azul (el bicho más grande de la Tierra) y que obliga a desbrozar la masa de toallitas a un ritmo de veinte toneladas diarias, más de lo que sacan en una semana.

Hace varios años, Londres se enfrentó a un problema parecido, con otro fatberg de 15 toneladas que tardó tres semanas en ser destruido. El actual pesa unas diez veces más. Dada la propensión de las cañerías de Londres al atasco, no es casual que la ciudad lleve años pidiendo a sus habitantes que no tiren toallitas, objetos o pañales al retrete. Al parecer, con nulo éxito.

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