En su apología del teletrabajo, el CEO de Airbnb ha tomado una decisión radical: vivir de Airbnb en Airbnb

En su apología del teletrabajo, el CEO de Airbnb ha tomado una decisión radical: vivir de Airbnb en Airbnb
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Hace unos meses, en Magnet contamos aquella vez en la que el CEO de Uber se arremangó la camisa una mañana y decidió subirse a la bicicleta para hacer de repartidor durante unas cuantas jornadas. Quería experimentar lo que viven sus trabajadores día a día y mostrarle al público que en realidad el puesto de trabajo no era tan malo. Le salió mal, claro. Poco tardaron las críticas de los mismos empleados en llegar, afirmando que no se parecía en nada a lo que hacían ellos día a día.

Ahora le ha tocado el turno al CEO de Airbnb. Ha decidido mudarse a sus apartamentos por el mundo cada dos semanas para demostrar que la línea entre trabajo y vacaciones cada vez es más difusa. Y claro, que su empresa brinda esa oportunidad.

Influencer y CEO a tiempo parcial. Brian Chesky, director ejecutivo de la empresa de alquiler de apartamentos Airbnb, ha relatado en Twitter su aventura que comenzará a vivir a tiempo completo en las propiedades que su empresa anuncia. Una manera de ayudar a Airbnb a mejorar la experiencia de las personas que pueden vivir y trabajar libremente desde cualquier lugar debido a que las oficinas están cerradas por la pandemia.

"A partir de hoy, viviré en Airbnb", decía Chesky orgulloso en el primero de una serie de tuits. "Me quedaré en un pueblo o ciudad diferente cada dos semanas. Esta semana estoy en Atlanta. Volveré a San Francisco con frecuencia, pero por ahora mi hogar será un Airbnb en alguna parte".

Teletrabajadores por el mundo. Por primera vez, millones de personas ahora pueden vivir en cualquier lugar. El trabajo remoto ha liberado a muchas personas (obviamente no a todos, pero a una gran parte) de la necesidad de estar en una oficina todos los días. Y, dado que el trabajo sigue siendo a distancia, es probable que muchas personas pasen tiempo en diferentes ciudades y se conviertan en "nómadas digitales", un fenómeno que hemos analizado en Magnet a lo largo de diferentes posts.

Airbnb dice que esta tendencia ya se refleja en las reservas de su plataforma. De julio a septiembre, 1 de cada 5 noches reservadas en Airbnb fueron para estadías de un mes o más, y casi la mitad de las noches reservadas fueron para estadías de una semana o más. Algunas incluso de tres meses o más.

La fina línea entre vacaciones y teletrabajo. El CEO de Airbnb describía esta tendencia como la "descentralización de la vida" en una entrevista en The Atlantic, algo que está cambiando la identidad de los viajes. Con esto quería decir básicamente que los países competirán entre ellos para atraer teletrabajadores remotos en una situación en el que el 20% de las reservas ya son de 28 días o más.

Además, más personas viajan con mascotas, y más viajeros buscan propiedades en función de si ofrecen una buena conexión Wi-Fi. Otra señal de ello es que los lunes y martes son los días de más rápido crecimiento de la semana para viajar y la plataforma también está viendo un mayor interés en propiedades más grandes. Hace poco contaban que el botón de "soy flexible" a la hora de reservar se está usando más que nunca.

La gran convergencia. ¿Qué significa todo esto? Al observar estas tendencias, no es difícil extrapolar algunas conjeturas sobre las nuevas formas en que las personas organizan sus vidas. En lugar de volar a lugares lejanos como EEUU o Asia, unas vacaciones cortas pero completamente separadas, parece que están alquilando casas más grandes y mejor equipadas cerca de casa en las que pueden quedarse y trabajar durante períodos más largos (y llevar a sus mascotas con ellos).

El trabajo, la vida y los viajes solían ser cosas separadas, y lo que sucede ahora es una gran convergencia. "Las cosas tienden a converger. El iPhone convergió mi calculadora, Internet y el teléfono. Y el hogar se está volviendo igualmente multiuso. Los viajes, el trabajo y la vida solían estar compartimentados. Viajábamos en un espacio; trabajábamos en un espacio diferente; vivíamos en otro espacio. Todo se está uniendo", explica Chesky. Una cosa parece clara: para aquellos que tienen la suerte de tener la libertad de trabajar donde quieran, las líneas entre el trabajo, el ocio y los viajes continúan desdibujándose.

El caso del CEO de Uber. El CEO de Airbnb no ha sido el único que se ha lanzado a una aventura así con tal de demostrar su punto de vista. El director ejecutivo de Uber, Dara Khosrowshahi, quiso hacerlo, así que salió él mismo como repartidor de Uber Eats y contó su experiencia, cuánto ganó y otros detalles. Pero los riders no creen que su historia concuerde con la realidad. Si bien algunos empleados de la compañía lo elogiaron por "ensuciarse" las manos, la gran mayoría criticó al CEO alegando que su visión no encajaba con la realidad. "Ahora hágalo durante un mes e intente alimentar a su familia y pagar sus facturas solo con esas ganancias", decía un usuario de Twitter.

Visto con otros ojos, la implicación de su jugada era clara: los conductores de Uber ganan dinero decente, más que el salario mínimo, de hecho. Pese a que los informes y las investigaciones a lo largo de los años muestran que a menudo no es así. Pero claro, los tuits de Khosrowshahi solo mostraban una parte de la historia de ser repartidor. Básicamente, porque el CEO no tiene que vivir de estos ingresos. ¿Qué parte de la historia de Chesky de Airbnb es cierta? No todo el mundo puede permitirse vivir en Airbnbs toda la vida.

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