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El kung-fu está extinguiéndose en Hong Kong, pero hay quien quiere salvarlo capturando sus movimientos en 3D

El kung-fu está extinguiéndose en Hong Kong, pero hay quien quiere salvarlo capturando sus movimientos en 3D
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Si Bruce Lee levantara la cabeza se encontraría con un panorama curioso. El estreno 'Birth of the Dragon', una nueva película inspirada en su vida, no ha sido del gusto de sus descendientes y sus fans. El problema no es solo ese: el problema es que el kung-fu que lo convirtió en la leyenda que es ahora está de capa caída en la ciudad donde el propio Lee lo aprendió.

Hong Kong era el paraíso del kung-fu a mediados del siglo pasado. Había escuelas por todas partes, y la práctica de este arte marcial formaba parte de los habitantes de esa ciudad. Los tiempos han cambiado de forma radical, y la presencia de escuelas y practicantes es tan reducida que algunos han tomado medidas extremas: antes de que los movimientos se pierdan para siempre, hay que capturarlos con cámaras 3D para poder conservarlos para las generaciones venideras.

El kung-fu no es un arte marcial "cómodo"

Es lo que está haciendo la International Guoshu Association, una organización sin ánimo de lucro que ha iniciado el proyecto "Hong Kong Martial Arts Living Archive" en colaboración con la Universidad Ciudadana de Hong Kong. La idea es simple: documentar y estudiar el kung-fu usando tecnología digital.

Vídeos como este demuestran el resultado de esos esfuerzos con uno de los primeros estilos que se han capturado, el llamado Hakka, que es especialmente popular en el sur de China. La idea es la de poder capturar todos esos movimientos con tecnología que luego permita que jamás se extingan para que cualquiera pueda recuperarlos.

Los jóvenes que llenan las calles de Hong Kong ya no tienen prácticamente interés en el kung-fu, y en lugar de ello parecen dedicarse a otras aficiones. La fiebre de Pokémon Go ha sido especialmente fuerte allí, y los viejos maestros se lamentan de la situación. Leung Tin, que a sus 69 años sigue enseñando la modalidad wing chun, comentaba como "lamentablemente, creo que las artes marciales chinas son ahora más populares en el extranjero que en su propio hogar".

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Lo certifica con un dato aplastante: la International WingTsun Association tiene contabilizadas 4.000 escuelas abiertas en más de 65 países por ex-alumnos de esas escuelas originales. Solo cinco de ellas se han abierto en Hong Kong. Los jóvenes que se interesan por las artes marciales prefieren el muay thay, un deporte que es visto por los jóvenes como mucho más atractivo. Hoy predominan escuelas que enseñan otros estilos de lucha más modernos. Más televisivos. Más espectaculares.

El kung-fu requiere paciencia y trabajo duro, recordaba Mak Che Kong, de 64 años, otro de los viejos maestros que ahora encuentra mucho más difícil encontrar alumnos interesados en un arte marcial mucho más exigente. "Hoy en día, si le pides a un estudiante que practique la postura de caballo durante toda una clase, no vuelve. Están acostumbrados a vivir una vida cómoda".

Curiosamente el arte marcial ha revivido en la China continental: el gobierno ha promocionado su enseñanza en el colegio a través del deporte conocido como wushu, y el objetivo es doble: que los jóvenes estén en forma, pero que además lo hagan practicando algo que refuerza los valores y el orgullo nacional.

Las MMA cogen el testigo del kung-fu

Puede que en Estados Unidos el kung-fu haya perdido su fuerza original, pero ese arte marcial fue crucial para el desarrollo de las Mixed Martial Arts, o MMA. Este deporte-espectáculo se ha convertido en todo un fenómeno en Estados Unidos, algo así como esa versión seria de la esa lucha libre que era casi una caricatura de los valores que prodigaban las artes marciales tradicionales.

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Para muchos —incluida la propietaria de la UFC, Dana White— Bruce Lee es el padre de las MMA, y puede que hasta él hubiera estado de acuerdo. "él decía que el estilo perfecto era la ausencia de estilo. Tomabas una pequeña parte de todo lo demás. Cogías lo bueno de cada disciplina, probabas lo que funcionaba, y tirabas el resto a la basura".

Esa fue la base del Jeet Kune Do, el arte marcial que Bruce Lee creó de la nada combinando ingredientes de diversos estilos de lucha. Más tarde llegarían el Shooto y el Vale Tudo, que dieron vida a la formación de la UFC (Ultimate Fighting Championship), la mayor promotora de los combates de MMA.

Royce Gracie (admirador, como el resto, de Bruce Lee y su legado) se hacía sorprendentemente con el triunfo, y se iniciaba la era definitiva de la lucha como espectáculo. El kung fu no tendría ya demasiado sitio en las luchas de la UFC: los "pegadores" no solían tener mucho que hacer frente a los "agarradores" como Gracie, que se convertiría en leyenda de un deporte que dejó claro que el karate, el kung-fu y otras artes tradicionales eran inferiores en ese tipo de combate "total" frente a modalidades como el jiu-jitsu brasileño que practicaba Gracie.

Algunos se preguntaban si Bruce Lee hubiera podido hacer algo al respecto. Probablemente no, pero puede que eso no hubiera importado: muchos seguirían aprendiendo de sus enseñanzas. Y de no hacerlo directamente en esas escuelas ahora cada vez menos populares, de ese archivo que hubiera capturado sus movimientos para la posteridad. Una lástima que Lee y la tecnología actual no coincidiesen en el tiempo.

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