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Así es la basura espacial que rodea a la Tierra y estas son las ideas para limpiarla

Así es la basura espacial que rodea a la Tierra y estas son las ideas para limpiarla
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Cansado de contaminar todos los rincones de la Tierra, el ser humano se propuso un nuevo reto al alcance de sus posibilidades: llevar su histórica capacidad para generar residuos más allá de su planeta. De momento vamos bien, cumpliendo objetivos: decenas de miles de objetos residuales orbitan alrededor de la Tierra sin que, de momento, sepamos muy bien cómo solucionarlos. Cada vez va a más, y es un problema gigantesco, ya que pone en peligro la seguridad de muchas misiones espaciales.

La NASA lleva cierto tiempo exponiendo el problema públicamente. Un problema que sus propias misiones han contribuido a generar. La basura espacial está compuesta en su mayoría por pedazos de satélites o piezas sobrantes de algún propulsor, además de restos de pintura que se desprende del fuselaje y otros objetos muy pequeños En función de su tamaño se pueden contabilizar o bien unas decenas de miles (alrededor de 20.000) o bien centenares de miles (más de 300.000). En cualquier caso, suponen un incordio y un peligro, porque orbitan a baja altitud y a gran velocidad.

Además, generan otro problema añadido: cuando colisionan entre sí o con otras misiones o satélites, crean aún más basura. Es un círculo vicioso, conocido como el síndrome de Kessler. Hace poco, la NASA publicó un vídeo-infografía en el que mostraba una reproducción de toda la basura espacial que rodea a nuestro planeta. No está ajustado a escala y tan sólo sirve de ilustración general, pero dibuja un escenario preocupante, dado que no sabemos cómo recuperar o bajar a la Tierra la mayor parte de ellos.

Hace dos días, Stuart Grey, profesor en el University College of London, replicó el vídeo de la NASA pero sobre un eje temporal. Grey, que trabaja para el Space Geodesy and Navigation Laboratory del centro, recopiló los datos de todos los residuos espaciales registrados en Space Track, y elaboró con ellos un simple vídeo de un minuto que repasa la historia del debris espacial entre 1957 y 2015.

Es mucha, mucha basura. ¿Qué podemos hacer con ella?

Las soluciones a un problema acuciante

Pese a que la Estación Espacial Internacional está blindada a prueba de residuos espaciales y tiene capacidad de maniobrar, otros satélites no. La basura espacial se ha convertido en un problema mayor para la NASA y para otras agencias espaciales del mundo. Salir a nuestra órbita implica cierta probabilidad de estrellarse con alguno de esos objetos, algo poco deseable. De momento se han buscado soluciones y formas de limpiar nuestra órbita, aunque el proceso no ha ido más allá de su propia búsqueda.

Swiss CleanSpace One.

Una de las herramientas más probables a corto plazo (2018) es CleanSpace One. Funciona como una suerte de señor de la limpieza espacial. Una vez en órbita, y gracias a una red y a sensores de presión, tendrá la capacidad de seleccionar a este satélite muerto y llevarlo hacia la atmósfera, donde se desintegrará. Problema: de momento sólo tiene capacidad para transportar un objeto. Otro problema: CleanSpace One también se desintegra junto al Swiss Cube cuando entra en la atmósfera. Lo está desarrollando EPFL.

Laser Broom Artistic No es Coruscant, es una recreación artística de Laser Broom.

Menos limpio, pero intrínsecamente más estadounidense, es la idea de un láser apuntando a satélites y otros restos materiales desde la superficie terrestre. El proyecto es bastante antigua y ha sido explorado superficialmente por la NASA. Se llama Laser Broom, y no destruiría la basura espacial (esto no es Star Wars), sino que vaporizaría pequeñas porciones de cada objeto para reducir la altura de su órbita y, de este modo, arrastrarlo lentamente hacia la Tierra gracias a la fuerza de la gravedad.

A corto plazo, las opciones deben ser menos fantásticas. A nivel internacional, se han llegado a acuerdos de poca profundidad sobre la necesidad de construir satélites y aeronaves que generen la menor cantidad de residuos posibles. Eso aminoraría el problema parcialmente, pero no lo solucionaría al completo.

Remover

Gran parte de los proyectos se basan en aeronaves que, de forma sistemática, se dediquen a capturar y a devolver a la Tierra a la infinidad de piezas flotando alrededor de su órbita. Uno de ellos es Space Infrastructure Servicing, aunque ha encontrado problemas de financiación. De semejante naturaleza es ORDER, proyecto de Busek, que utilizaría una suerte de sub-satélite umbilical para primero recoger la basura espacial y después o bien llevarla a una órbita cementerio o bien empujarla hacia la atmósfera. El problema es el mismo: la tecnología existe, pero no hay suficientes recursos económicos.

En el fondo, es un problema de incentivos: según un estudio de dos economistas norteamericanos, nadie invierte lo suficiente porque a nadie le interesa limpiar la órbita terrestre, un espacio común, por sí mismo. ¿Una posible solución? Imponer un impuesto a todas aquellas empresas o países que pongan satélites en órbita. De este modo, se podría recaudar lo suficiente como para que los proyectos tecnológicos que podrían terminar con la basura espacial no caigan en saco roto.

¿Me puedes enseñar fotos del debris?

Claro, las hay a montones.

Hubble1 El Hubble, nuestro satélite favorito de siempre, fue dañado en multitud de ocasiones por la basura espacial.
Hubble2
Fue dañado tantas veces que tuvo que ser reparado. Tras su mantenimiento, sin embargo, siguió recibiendo impactos. En la imagen se aprecian sólo unos pocos. Algunos fueron provocados por cosas tan nimias como restos de pintura del fuselaje de otros satélites o naves.
Hubble3
Y un nuevo impacto recibido por el Hubble, esta vez en su antena.
Aluminio
Restos del motor de un transbordador espacial. Es óxido de aluminio. Estas cosas están orbitando la Tierra a gran velocidad, y si impactan con alguna misión, suponen un problema.
Agujero
Un agujero provocado por el debris a la Solar Maximum Mission.
Endeavour
Los transbordadores espaciales tampoco se libraron de las funestas consecuencias a la basura espacial. En la imagen, un orificio causado por el debris en el casco del Endeavour.
Discovery
Un ala del Discovery, visiblemente dañada.
Delta3
Casto de titanio del motor de un cohete Delta II, encontrado en Arabia Saudí en 2001. Pesaba más de 70 kilos.
Columbia
Pieza bastante grande del transbordador Columbia, destruido al entrar en la atmósfera terrestre en 2003. El tanque en cuestión se encontró en Texas en 2011.
Bolita Debris, así funciona, y por eso es tan peligroso.
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