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Ganarte la vida como influencer te va a costar algo más que 500 euros en compra de seguidores

Ganarte la vida como influencer te va a costar algo más que 500 euros en compra de seguidores
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Es uno de los grandes temas del momento. Sin ir más lejos, The New York Times publicaba esta semana un especial pormenorizando cómo funciona la compra de seguidores y la injerencia de los bots en buena parte de las cuentas de Twitter de personajes relevantes. El 8-9% de las cuentas de Twitter son perfiles falsos, nos dicen, el 15% para Instagram, y ofrecen un constante servicio de refuerzo de marca para gente que vive bajo la premisa del constante crecimiento.

Al alimón aparece la noticia que todos sospechábamos en nuestro fuero interno. Tres meses y 500 euros es todo lo que necesitas, según Bussines Insider, El Español o La Ser entre distintos medios, para comprarte un buen paquete de bots a partir de los que podrás vivir del cuento. 100.000 cuentas que sirven como cifra de desbloqueo de una vida mejor en la que las empresas, las marcas, empiecen a mandarte dinero a espuertas y a pedirte que les hagas publicidad por subir un par de fotos al día en Instagram.

H2h

Si ya estabas planeando cómo abandonar a tus jefes y compañeros de trabajo para comenzar una exitosa vida como influencer, tenemos malas noticias. Ni el caso de la falsa instagramer es tan extravagante como se nos ha hecho ver con algunos enfoques ni tampoco orientarse profesionalmente en este nuevo mundo es un camino de rosas.

@almu_ripamonti: una cuenta y al menos cuatro personas

La agencia Human to Human, creadora del proyecto, contrata a una joven actriz. Gastan sólo 500 euros y empiezan a ver retorno de inversión poco después de los tres primeros meses de crecimiento. Su talento para saber qué tipo de paquete de bots comprar (que interactúen con la cuenta, que no estén geográficamente ubicados en países sospechosos y que su crecimiento aparente normalidad) ha sido la clave para hacer de Almu la nueva it girl del mercado.

Lo que deberíamos contar también es que, como vemos en el vídeo de la compañía, se ha pagado a una estilista y a un fotógrafo habituales del mundillo para que trabajen sus sesiones y le den aspecto de aficionada a la moda. Le hemos restado también, por supuesto, ese gasto de gestión que ha hecho la agencia de márketing durante tres meses y el know how de acertar con los bots comprados.

Si invirtieses únicamente 500 euros es más que probable que el resultado no sea tan creíble como el que han logrado todos los participantes de este experimento, con lo que habrá más marcas que sospechen de la veracidad de tu perfil.

Cenas gratis, la vidorra que te llevas por echarle horas al Instagram

Además, ¿qué significa "ser influencer"? Porque tal vez no es el sueño profesional que se nos hace ver en los artículos citados. Como vemos en el vídeo, Almudena consigue que le envíen ropa y productos gratuitamente, que le ofrezcan comidas de lujo para ella y sus amigas, y experiencias vip por las que la joven "sólo" tendría que subir algún que otro vídeo.

Pero cuando se trata de rentabilizar esa inversión de forma práctica para nuestra vida es cuando se complica el asunto. El vídeo de H2H es inteligente porque demuestra que sí es posible que haya marcas engañadas que ofrezcan prebendas a ciegas, pero, ¿qué pasa cuando se trata de salir del cobro en especie y llevarse dinerito fresco? Nadie puede vivir de bolsos, chaquetas y batidos bio. O no por mucho tiempo.

Siempre de tu mano 🌹 #merryclusemas #cluse @cluse

Una publicación compartida de Aida Domenech (@dulceida) el

Hablamos con gente del mundillo, miramos las cifras que alguien se atreve a publicar, y la sensación es que la vida del influencer está más o menos clara cuando eres Dulceida, pero no tanto si eres otra cienmillfollower cualquiera. Según Bloomberg, pueden pagarte unos 250 dólares por foto si tienes una cuenta de entre 10 y 100.000 followers. Para la agencia Best, la cifra en ese rango es más fácil que estés ganando mil euros. Lo mismo afirma La Vanguardia. Pero todo dependerá de la marca con la que te topes, del estilo que lleves y, más importante aún, cómo de fiel y específico es el nicho de sus seguidores, algo lógico si lo que quieres es medir el impacto de un anuncio, no la cantidad de gente a la que llegues.

Criscalatrava "Micro influencer" de 62.000 seguidores. Típicas fotos en la piscina que también te saldrían a ti.

Que puedes ganar más dinero siendo una micro influencer como lo era en su día Soy una Pringada que con la última cuenta de una pseudomodelo de lujo clónica de las demás.

Y por supuesto, el perfil de una fake influencer como el de Almudena no se podría sostener en el tiempo, ya que después de realizar la colaboración con la marca ésta te va a pedir que aportes la medición del impacto, saber las impresiones de un tuit, el alcance de una story… Y es ahí cuando el castillo de naipes se empieza a desmoronar.

Un estudio de la plataforma de influencers Marvelcrowd aseguraba que el esquema es el siguiente: del 100% de influencers, sólo un 1.6%, el más afortunado, acaba facturando más de 3.000 euros mensuales. El 9.8% siguiente gana entre 1.000 y 3.000. Otro 21% hace entre 200 y 500 euros, un 32.8% genera unos 200 euros. El resto directamente no factura nada.

El gran anuncio de tu vida

La realidad es que sí que se está moviendo dinero en este mercado, que 8 de cada 10 marcas ha trabajado ya con estos perfiles y la mayoría de agencias están encantadas con el impacto de márketing, y que se prevé que la inversión en influencers mueva más de mil millones de dólares en todo el mundo.

Pero también es un mundo que por esto mismo va a ir perdiendo su cariz amateur y se va a ir profesionalizando. Las empresas dejarán de caer en trampas publicitarias evidentes (como denunciaba H2H) y las vidas de estas personas, cada vez más, tendrán que ser un éxito continuo y un espacio seguro donde no digas nada que pueda cerrarte futuros acuerdos comerciales. Ser influencer en realidad es como hacer de tu vida una minirevista que promociona continuamente lifestile, lo que no deja de ser a) un trabajo b) algo que no puede hacer todo el mundo.

Y de hecho, hay gente para la que se está convirtiendo en una pesadilla. Como recogían en GQ, profesiones de imagen como puede serlo la de actor necesitan cada vez más tener perfiles públicos, activos y que atraigan y seduzcan continuamente a la gente. Hay actores a los que en los cástings ya les piden las cifras de seguidores de su Instagram. O gente que va a aparecer en la próxima serie de Antena 3 y, antes de llegar, necesita promocionarse en redes.

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