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Patatas sabor jamón presunto: nada de jamón, mucho presunto

Patatas sabor jamón presunto: nada de jamón, mucho presunto
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Como muchos hispanohablantes saben, distintos fabricantes aprovechan la península ibérica para distribuir sus productos unificados, lo que resulta en tener en las etiquetas nombres tanto en castellano como en portugués. Y esto a veces da para juego de palabras de lo más graciosos. La última en descubrirlo es ainaraoftime, una española de tumblr que le explicaba al mundo el juego de palabras que se provoca cuando pones frente a frente el jamón español con el de Portugal.

En resumen, el etiquetado de España de las Lays de jamón ya te dice a las claras de antemano que lo suyo es presunto jamón. Ahora viene el reto: en este producto hipercalórico del que toda la humanidad siempre sospecha lo peor por su magnético poder de seducción, ¿dónde hay que poner las comillas? ¿En patatas? ¿En jamón? ¿Ambas?

Screenshot 1 El post de tumblr de ainaraoftime que le explica a los angloparlantes el juego de palabras de nuestras Lay's jamón.

Para decepción de los más naturalistas, las patatas de bolsa no son puro químico. Son patatas auténticas, de la tierra, nada de Pringles derivado de tubérculo. Por no ser, no son ni transgénicas, ya que de ser así las directrices europeas les obligarían a ponerlo en el envasado, cosa que podría ir en contra de sus resultados comerciales.

Las patatas pasan por un proceso de vigilancia extremo para encontrar su textura y forma perfecta. Un concurso de misses de patatas, vaya. Las más guapas (en serio, literalmente) pasan a una timba gigante con aceites refinados y después se secan. Como las que haces en casa pero a nivel industrial.

O Lays Do Us A Flavor Facebook Cuando las patatas no le tienen miedo a nada.

Y aquí entra la segunda parte. Una vez tenemos la patata frita base se le incorporan todas esas sustancias artificiales que hacen que, sin darte cuenta, te hayas zampado un 20% de las grasas necesarias para todo el día en un cuarto de hora. ¿En el caso del jamón? Éste lleva sustancias aromatizantes, lactosa, potenciadores del sabor (glutamato monosódico, inosinato y guanilato bisódico, ácido L-glutamático) e hidrolizado de proteínas de soja. Cuando adquieras tu bolsa también es interesante que vigiles los potenciadores de sabor.

Jamón-jamón, la seducción vegetariana hecha fritura

Maple Bacon Pig23

Y he aquí la segunda parte. Como verás, en esa definición no hemos mencionado al cerdo ni a nada que se le parezca. El sabor porcino ha sido recreado en laboratorio, y es por eso que los vegetarianos o los que se rijan por la dieta kosher pueden consumir tranquilamente este aperitivo sin traicionar sus restricciones alimenticias, al menos de las marcas más compercializadas, como Lays, Ruffles, Doritos... Pepsico se ha puesto las pilas. Lamentablemente los veganos no entran en esta misma categoría, ya que lleva lactosa, y los intolerantes al gluten también tendrán que abstenerse.

Esta misma premisa de no incorporar nada animal a sabores que se venden como animales ocurre con otros productos, como el sabor a pollo o a bacon. Son siempre polvos, potenciadores del sabor basados, en esencia, en glutamato monosódico. El resultado de cientos de testeos en distintos sujetos para ver si se ha alcanzado el compuesto que activará en nosotros el sabor deseado, bien sea este un poco de cerdo, gofres o helado de fabada. Por eso en los concursos que anualmente hacen algunas de estas marcas de cara al público permiten las propuestas más alocadas. Por mucho que al final el sabor no funcione comercialmente, no podrán decir que no se acercaron al sabor original.

¿Y podrían hacer las patatas de jamón realmente de jamón?

Screenshot 2

Sí, y de hecho ya se intentó, al menos en el caso del bacon, cuando en 2013 uno de los manufactureros propuso que sus chips llevasen auténticamente encimas de cerdo y pollo. ¿El resultado? Poca repercusión comercial y sí muchas protestas por parte de los vegetarianos, que vieron cómo tendrían que abandonar uno de sus snacks predilectos por una decisión en favor de la autenticidad alimenticia.

Los vegetarianos ya lograron que Mars retirase algunos compuestos animales de sus productos unos años antes, en 2008, con lo que la idea de hacer que los alimentos procesados lleven más cerdo cuando pueden llevar menos (y así conservar a un importante grupo de consumidores) no parece muy razonable.

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