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$75 por un corte de pelo, $1.500 por el alquiler: el boom económico de Texas gracias al fracking

$75 por un corte de pelo, $1.500 por el alquiler: el boom económico de Texas gracias al fracking
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Cuando Upton Sinclair escribió Oil! difícilmente podía imaginar que casi cien años después otra fiebre petrolífera transformaría otra remota y deshabitada región de Estados Unidos. Pero en el oeste de Texas, allá donde las perforaciones de fracking se pierden en el vasto horizonte, está sucediendo. Una revolución que ha disparado los precios y las ganancias en ciudades antaño dejadas de la mano de dios.

¿Qué? Lo cuenta el Wall Street Journal: la rápida llegada de miles de trabajadores al oeste de Texas ha supuesto un potosí económico para los comercios locales. La carencia de servicios ha provocado que los escasos negocios existentes se monten en el dólar. Hay peluqueros cobrando hasta $75 por un corte y afeitado, generando más de $180.000 anuales. Lo mismo vale para puestos de BBQ o bares de carretera.

¿Cómo? En ciudades como Midland-Odessa, 100.000 habitantes, hay mucha más demanda que oferta. Como resultado, los precios han subido. Los generosos salarios de la industria del fracking permiten sostener el ciclo. La ausencia de trabajadores cualificados ha provocado que las empresas compitan por la esquiva mano de obra ofreciendo ganancias cada vez más altas, de hasta seis cifras mensuales.

La región disfruta de un desempleo del 2,3%, de los más bajos del país.

La escala. Las dimensiones son inauditas: la Cuenca Pérmica, el epicentro del boom del fracking, produce ya más de 3.000.000 de barriles de brent. Su impulso ha permitido a Estados Unidos disparar su producción por encima de los 12.000.000 barriles, colocándole de nuevo a la cabeza mundial. No hay suficientes trabajadores para tantos pozos: más de 3.700 se perforaron pero jamás se explotaron en 2018.

Irá a más. Se espera que la producción siga creciendo durante los próximos años, lo que insuflará más riqueza en la región. El estrés laboral, eso sí, está pasando factura: se sabe que los trabajadores de la Cuenca Pérmica están provocando un aumento del consumo de alcohol y de drogas en la región. Muchos de ellos viven en casas prefabricadas que ya cuestan hasta $1.500 al mes (en ocasiones con toda clase de lujos).

La ausencia de viviendas, además, ha provocado que los precios de compra y alquiler se disparen. Empresas y ayuntamientos están construyendo casas para alojar a sus trabajadores... Y a la repentina demanda de maestros y otras profesiones. 

¿Sostenible? Hay riesgos. La caída del precio del petróleo entre 2014 y 2016 paralizó numerosas explotaciones y provocó el despido de más de 400.000 trabajadores. Durante los últimos meses el brent ha rondado los $40, aunque ahora se ha estabilizado en torno a los $60. El fracking ha estado impulsado por empresas medianas y pequeñas que ahora podrían terminar absorbidas por las grandes petroleras.

Memoria. La historia de Estados Unidos está plagada de fiebres semejantes: desde la californiana retratada por Pozos de Ambición hasta la que, más recientemente, llevó a Dakota del Norte a convertirse en uno de los estados más ricos del país. Ahora es el turno del oeste de Texas, región antaño remota y olvidada: un boom económico de escala aún más alucinante.

Imagen: Paul Lowry/Flick

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