China dice adiós a su política "Cero Covid". No sólo han sido las protestas, era demasiado caro de mantener

China dice adiós a su política "Cero Covid". No sólo han sido las protestas, era demasiado caro de mantener
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Xi Jinping dijo una vez que el Covid era un "virus diabólico" que solo una "guerra popular total" podría vencer. Desde entonces, China es la única gran economía que continúa aislada del mundo y lleva con sus fronteras cerradas desde marzo de 2020. Tal y como hemos ido contando en Magnet a lo largo de muchos artículos, China ha aplicado una férrea política de "Cero Covid" basada en cuarentenas domésticas, bloqueos masivos y cierres de edificios, así como la creación de distópicos campos de cuarentena para contagiados. Para el gobierno, el control del virus era lo primero. La vida, el bienestar y la dignidad de las personas, lo segundo.

Sin embargo, 11 días después de las protestas que se vivieron en las calles de más de 20 ciudades, el Gobierno chino ha cedido y pone fin a su política de "Cero Covid", o al menos, relaja la mayor parte de las medidas. Sin embargo, parte de este cambio radical no llega por la acción ciudadana, sino por el daño económico que estas políticas están haciendo. Y un enorme agujero en la riqueza del país que no para de crecer.

Adiós a "Cero Covid". Las nuevas medidas, publicadas por el Consejo de Estado, incluyen aislar los casos de coronavirus leves o asintomáticos en el hogar en lugar de hospitales o instalaciones de cuarentena centralizadas. Las personas tampoco tendrán que mostrar pruebas PCR negativas antes de acceder a lugares públicos (salvo si se trata de instituciones médicas, guarderías y colegios). También se acabaron los bloqueos masivos: los complejos residenciales ya no pueden sellarse totalmente como antes.

Además, a los ciudadanos se les deberá permitir sin restricciones adquirir test de antígenos y medicamentos corrientes para tratar los síntomas de la enfermedad, como los antipiréticos. En resumen: China está haciendo precisamente lo que hicimos los europeos dos años antes.

Antes de destruir la economía. Las protestas han acelerado el fin de estas políticas, sí, pero no han sido la única causa. Hay otros motivos, como el enorme coste que supone mantener las cuarentenas centralizadas. El país, además, lleva viendo como se tambalean los mercados y cae el comercio internacional. En Hong Kong, el índice de referencia Hang Seng cerró con una caída del 3%, mientras que el índice CSI 300 de acciones que cotizan en Shanghái y Shenzhen bajó un 0,3% cuando los datos comerciales de noviembre mostraron la mayor caída desde 2020.

Las exportaciones del país bajaron un 8,7% interanual a 296.000 millones de dólares, la mayor caída desde el comienzo de la pandemia en enero de 2020. Y las importaciones disminuyeron un 10,6% a 226.000 millones de dólares, también la peor cifra. Su economía creció un 3% anual durante los primeros nueve meses de 2022, cuando el objetivo era un 5,5%.

Los beneficios de una reapertura. Pocas políticas son tan dañinas económicamente para el país que esta. Tanto, que sólo los meros rumores de su derogación podrían crear riqueza muy rápidamente. Una reapertura podría aumentar el valor de las acciones de China en un 20% o 2,6 billones de dólares, según el banco Goldman Sachs. Y la economía podría crecer entre un 5,5 y un 6% en caso de una reapertura ordenada, según Economist Intelligence Unit.

Sin embargo, un repentino cambio de políticas podría hacer que la economía se contraiga durante varios meses, antes de que empiece una recuperación generalizada posterior. Los expertos ya auguran que el ritmo de salida será lento y cauteloso.

Movilización para vacunar. Además, el Gobierno ha pedido la colaboración ciudadana en la "movilización de la vacunación de los mayores", el que ha sido el punto débil de China durante estos años. Se ha anunciado que acelerarán la campaña de vacunación para los mayores. Hay que recordar que en China hay cerca de 85 millones de mayores de 60 años que no han recibido la tercera dosis de refuerzo. Y solo el 65,8% de los mayores de 80 años cuenta con la pauta completa de la vacuna.

Incluso, en China se ofrecía a los mayores seguros gratuitos para que se les fuera el miedo a los pinchazos o se les incentivaba con cheques de 50 euros por dosis. Algo que no resultó efectivo.

Pero ojo, la posibilidad de una crisis. No podemos olvidar que China se encuentra ahora en medio de su peor ola de Covid aún después de tres años bajo la política "Cero Covid". Y ahora, en lugar de imponer más confinamientos, acaba de dar portazo a las medidas de mitigación previas que han regido la vida de sus gentes desde 2020. Es decir, reabrir el país no significa que el riesgo haya pasado. Los expertos anticipan una enorme ola de "salida" si China permite que las personas continúen con sus vidas.

Una proyección de lo que sucedería si se levantan las estrictas medidas anticipa hasta 279 millones de casos y 2.1 millones de muertes en solo tres meses, siendo la mayoría de víctimas mayores adultos no vacunados. Los expertos temen que los hospitales se colapsen por el aumento de pacientes. China ha invertido mucho en su infraestructura sanitaria , pero aún existe escasez de personal, de camas y de equipo. Y eso podría llevarles a otra crisis, como ocurrió en 2020.

Imagen: Unsplash

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