Compartir
Publicidad

Lluvias de espuma, ríos de colores y bosques muertos: así es la contaminación más extrema

Lluvias de espuma, ríos de colores y bosques muertos: así es la contaminación más extrema
3 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Al hablar de contaminación, tenemos a limitarnos a un espacio limitado de referencias: la densa niebla de Madrid, restos de plásticos en parques naturales, una chimenea industrial nublando el horizonte. Son fenómenos con los que vivimos diariamente. Pero no son los más extremos. Desde lluvias de espuma tóxica que cubren ciudades enteras hasta ríos de todos los colores por culpa de los vertidos. Aquí os traemos una breve colección de catástrofes naturales provocadas por nuestra culpa.

1. Un mar de plástico en el Pacífico

¿Dónde va a parar todos los residuos que generamos? No todos se reciclan ni terminan en los diversos vertederos controlados del mundo. Muchos otros se reparten por todos los rincones. El océano Pacífico es uno de esos gigantescos rincones. Miles de personas lanzan basura al mar a diario, y, en el Pacífico, eso resulta en una gran balsa de residuos plásticos. Su nombre, en inglés, es "The Trash Vortex", y se encuentra en el Pacífico Norte, en una zona muy delimitada.

Para hallar una explicación de la gran bolsa de plástico que navega por el océano hay que fijarse en las corrientes. El Pacífico tiende a impulsar a los residuos flotantes que se encuentra en su camino hacia una zona muerta donde confluyen varias corrientes. De ahí no salen, pero tampoco se evaporan, como es lógico, formano uno de los problemas ambientales más importantes del mundo.

2. Norilsk: ciudad sin árboles

Norilsk1
Norilsk2
Norilsk3

Fundada a principios del siglo XX, la ciudad de Norilsk, hoy la segunda más septentrional de más de 100.000 habitantes, fue construida parcialmente por convictos del sistema de campos de prisioneros del Gulag soviético. El interés por desarrollar un núcleo industrial en medio de la nada siberiana era alto: la zona contenía una de las reservas de níquel más grandes del mundo. Décadas de desarrollo puramente industrial han dejado a Norilsk como la ciudad más contaminada del planeta.

Las consecuencias en el medio ambiente han sido diversas, pero quizá la más visible ha sido la ausencia total de árboles en varios kilómetros a la redonda. Es conocida como la "zona muerta". Las imágenes de más arriba fueron tomadas en 1991. Se puede ver la galería completa en Grida. Desde 2001, por cierto, la ciudad permanece cerrada al paso de cualquier no ruso.

3. El río Animas, anaranjado

El río Animas (Colorado, Estados Unidos), subsidiario del San Juan (que es a su vez afluente del río Colorado), fue objeto de gran atención el pasado mes de agosto. De repente, sus aguas se tiñeron de un extraño color naranja. Todo se debió a un accidente. Unos operarios de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) rompieron una presa de forma involuntaria. La presa, por desgracia, contenía los residuos abandonados de una antigua mina. Todos fueron a parar al río Animas.

El volumen de contaminantes provocó de forma inmediata que las aguas del Animas se tiñeran de naranja. Según las estimaciones de los toxicólogos desplazados al lugar de los hechos, el río contenía niveles de arsénico 12.000 veces superiores a los estandarizados por la EPA.

4. Espuma tóxica en Bangalore

Una mañana corriente te levantas, sales a la calle y te topas con montañas y montañas de espuma. Puede parecer divertido, pero no lo es. Los habitantes de Bangalore, en la India, se topan con frecuencia con este fenómeno, producto de la alta contaminación que asola a la ciudad. En concreto, la que sufre un lago cercano donde una empresa química ha vertido residuos durante años. Cuando llueve, el lago forma una densa espuma tóxica, y se traspasa al resto de la ciudad.

5. Cualquiera de los ríos de colores en China

A la hora de hablar de fenómenos contaminantes, ningún país contiene tantas historias reseñables como China. Es por méritos propios el estado más contaminado del planeta (debido a su rápida industrialización, como vimos en su momento), y eso afecta sobremanera no sólo a la densa niebla que cubre sus ciudades, sino también al aspecto de los ríos. Para hacernos una idea, conviene repasar esta galería fotográfica: morados, verdes, amarillos, azules. Ríos de todos los colores.

Y no de forma natural. Se encuentran diseminados por toda la geografía china, como atestigua este artículo. El caso más sorprendente fue el del río Amarillo, que amaneció un buen día de color rojo debido a los vertidos tóxicos de una industria cercana. La explicación al fenómeno se puede leer en este blog de Nature o en este otro artículo del Washington Post, ambos en inglés.

6. Deforestación en Indonesia

Indonesia

Indonesia es uno de los países más pujantes del sudeste asiático. Como sucediera en su momento con China, el rápido crecimiento de su población ha llevado a nuevas necesidades económicas. Entre otras, la extensión del campo de cultivo disponible. Dada la latitud de Indonesia, eso ha implicado arrasar con hectáreas y hectáreas de bosque tropical, no apto para la agricultura. El resultado, el de la foto que vemos más arriba: aguas tóxicas, paisajes desolados y miles de árboles muertos.

Imagen | Gambier 20

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio