El sexo en Maspalomas, una pesadilla medioambiental: cómo altera el cruising la fauna y flora local

El sexo en Maspalomas, una pesadilla medioambiental: cómo altera el cruising la fauna y flora local
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Sol, surf, arena, mar y sexo. Es probablemente lo que resuena en las cabezas de los turistas cuando visitan algunas playas de nuestro país. De hecho, también estas cinco S’s (si traducimos las palabras al inglés) dan inicio al título de un estudio publicado hace unos días en el Journal of Environmental Management, donde básicamente se refieren a Las Palmas de Gran Canaria como el rincón mundial del cruising y el sexo en público.

Canarias, el Sodoma y Gomorra español. ¿Pero por quéeee? Dicen que tal depravación y desenfreno en la costa canaria, entre las dunas de arena, está dañando la flora y la fauna.

Todos (o casi todos) sabemos lo que es el cruising. Para quien no: una práctica de interacción social que consiste en encuentros sexuales anónimos, mayoritariamente entre homosexuales, en espacios públicos abiertos y / o cerrados. Vamos, lo que viene siendo un aquí te pillo, aquí te mato espontáneo sin casa de por medio. Y claro, las playas son espacios perfectos donde llevarlo a cabo, por eso las famosas cinco S's siguen presentes en la literatura (científica o no).

Tenemos varias claves que son ciertas. Playa. Canarias. Cruising. Turistas. Vamos a ponerlo todo en común. Pocos estudios han analizado las consecuencias de juntar estos ingredientes, sobre todo en el medio natural, y especialmente cuando los espacios donde se desarrollan estas actividades son áreas protegidas. Pero ahora sí, hay alguien que se ha atrevido a hacerlo. Un investigador de la Universidad Flinders en Australia del Sur ha tenido la decencia de explorar por nosotros, los españoles, el impacto del sexo en las dunas de arena de esta isla de Gran Canaria. Y nos ha explicado (más o menos) lo que sucede en nuestras playas mientras nos quedamos en casa viendo Netflix.

Primero, identificaron 298 "rincones sexuales" en 5.763 metros cuadrados del campo de dunas de Maspalomas, ubicado al sur de la isla. Casi 300 espacios para tener sexo y no ser visto por los transúntes. El área circundante es popular para el turismo, con complejos turísticos y campos de golf alrededor de las dunas, por lo que el lugar es perfecto.

Y más tarde, en la zona, identificaron 10 especies de plantas, incluidas tres endémicas de estas dunas que estaban siendo “dañadas” por tal despropósito humano. Estas dunas conforman un ecosistema raro. De hecho, campos de dunas "cambiantes" como estos no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, y el gobierno regional ha estado trabajando para rehabilitarlos tras décadas de degradación por la huella humana.

El estudio continúa: "Los lagartos gigantes de Gran Canaria (Gallotia stehlini) que se alimentan de medusas han muerto después de comerse los condones que dejaron aquellos que persiguen el placer". Las colillas de cigarrillos y los condones tirados se han convertido en un problema importante, al igual que la destrucción de la vegetación para hacer "nidos" o zonas más cómodas para intimar. Principalmente el pisoteo, combinado con la gente que deja basura, tiene un efecto considerable en el paisaje, de eso no hay duda.

Además del análisis en profundidad de las cualidades y el contenido de las muchas zonas óseas de la duna, también exploraron cómo el campo de dunas de Maspalomas, principalmente, se ganó su reputación en primer lugar. Su posición en el cálido y soleado archipiélago de las Canarias, combinada con los complejos turísticos que han aparecido a su alrededor, lo han convertido en un lugar de moda para los cruisers, señalan los autores. Canarias recibe 14 millones de turistas cada año. Y el estudio indica que el 15% de ellos llega solo con la intención de disfrutar de una experiencia sexual.

Los practicantes de cruising (y especialmente los hombres homosexuales), han sido vilipendiados en el pasado por tener sexo en público. Pero los investigadores señalan varias veces a lo largo del documento que esto no es un intento de criticar a las comunidades que tienen sexo en las dunas, sino más bien para comprender mejor cómo esta práctica cultural impacta en la naturaleza. "No estamos pidiendo el fin del sexo en público, pero queremos que la gente sea consciente del daño que puede causar", escribía el autor en este artículo de The Conversation.

Durante los últimos dos años, el gobierno ha llevado a cabo importantes operaciones de limpieza a través de su proyecto MASDUNAS, eliminando una gran cantidad de desechos y vegetación muerta. Algunos propietarios de complejos turísticos están discutiendo el impacto de los viajes de cruising en sus playas. Y mientras, el resto de españoles nos quedamos boquiabiertos porque parece que los australianos saben más que nosotros de casi todo lo que pasa por estos lares.

Imagen: Flickr

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