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El terraplanismo está más vivo que nunca. Y en gran medida es gracias a YouTube

El terraplanismo está más vivo que nunca. Y en gran medida es gracias a YouTube
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Pese al sinfín de evidencias científicas disponibles, la teoría de la conspiración más antigua de la historia de la humanidad vive una segunda juventud. El pasado fin de semana más de 650 personas se dieron cita en la Flat Earth Conference, el simposio universal dedicado al terraplanismo, para discutir el estado de salud de tan errónea creencia. La conclusión, atendiendo a diversos medios que la cubrieron, es que el terraplanismo está más vivo que nunca.

Y hay al menos un responsable claro: YouTube.

¿Por qué? The Daily Beast acudió a la conferencia y conversó con diversos terraplanistas. Cuestionados por el origen de sus creencias, gran parte de ellos señalaron a YouTube. Gracias al algoritmo de recomendación de la plataforma, muchos saltaban de conspiraciones menores (como la del 11-S o la de la luna) al terraplanismo. Otros llegaban al sinfín de vídeos dedicados a la materia a través de canales como el de Alex Jones, hoy vetado.

Es un fenómeno conocido. Figuras célebres como Kyre Irving o Tila Tequila han admitido conocer y difundir las teorías terraplanistas gracias a YouTube. Su altavoz en la opinión pública estadounidense es muy poderoso. Contribuyen a legitimar la fuerte base evangélica y el fundamentalismo bíblico que propulsa el movimiento.

¿Tiene sentido? Sí. Las conspiraciones parten de un cuestionamiento a la totalidad del sistema, al conjunto de creencias o hechos establecidos, y sirven como proxy para otras. Sólo en español son centenares los vídeos centrados en el terraplanismo, con auténticas estrellas, como Óliver Ibáñez, capitalizando la corriente. Unido al modelo de negocio de YouTube (que veamos más durante el mayor tiempo posible), el resultado es una tormenta perfecta.

Desinformación. Guillaume Chaslot, ex-ingeniero de Google que contribuyó a modelar el algoritmo de YouTube, lo define de forma gráfica: "Tenemos a dos de las mejores IA del mundo, en Instagram y YouTubem compitiendo para convencer a la gente de que la Tierra es plana". Chaslot ha lanzado un proyecto, Algotransparency, que desenmaraña el sistema de recomendaciones de YouTube. Aspira a identificar qué vídeos gozan de más éxito gracias al algoritmo.

Según él, los vídeos terraplanistas cuentan con un éxito demoledor. Y gracias al modelo de reproducción continua, cada vez mayor. Es un patrón similar al de las noticias falsas en Facebook, compartidas hasta el infinito por encima de las reales.

¿Qué hace YouTube? La compañía es consciente del problema. El pasado octubre presentó un plan de inversión de más de €20 millones en "contenido educacional". Dinero destinado a sostener canales independientes, educativos, científicos o divulgativos. También lanzó un canal específico, "Learning". El objetivo es producir contenido de calidad que neutralice la balanza de las conspiraciones. El verano pasado hizo algo similar, centrado en el periodismo.

Entre otras medidas, YouTube se ha planteado introducir resúmenes de la Wikipedia bajo vídeos que emitan informaciones falsas. Sin embargo, la clave de bóveda del fenómeno terraplanista es el algoritmo, ante el que Wikipedia tiene poco que hacer.

YouTubers a la carrera. Un ejemplo del boom terraplanista: en la conferencia del fin de semana pasado participó Logan Paul, youtuber caído en desgracia hace algunos meses que arrastra más de 18 millones de seguidores. Los propios organizadores reconocieron que contar con la presencia (instrumental: lo hizo por dinero) de una figura así era clave para convencer a más y más gente. El terraplanismo, por ridículo que resulte, tiene momentum.

Imagen: BBC

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