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Por si no te habías dado cuenta, David Fincher secuestra tu empatía mientras ves sus películas

Por si no te habías dado cuenta, David Fincher secuestra tu empatía mientras ves sus películas
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La idea no es nuestra, sino de Evan Puschak uno de los analistas audiovisuales más populares de Youtube en su canal The Nerdwriter capaz de hacer su propio sueldo sólo de las colaboraciones de la gente a su Patreon. La comunidad le adora, pero es comprensible con videos como el que ha presentado ahora a raíz de la nueva serie para Netflix del creador de El club de la lucha, Perdida y otras tantas películas.

La idea es la siguiente. Si te fijas en el movimiento de cámara que hace uno de los directores más preocupados por la actuación y la puesta en escena en activo en Hollywood, estamos siempre acompañando al protagonista. Acompañar no es lo mismo que seguir, no nos estamos poniendo a su lado, sino que el encuadre interpreta la realidad acompasándose a los meneos, giros de cabeza, ritmo de expresiones corporales de Somerset, Mark Zuckerberg o Tyler Durden. Les acabamos suplantando en el espacio físico.

En las escenas de relevancia actoral y gracias a la sucesión de inclinaciones, paneos y travellings estudiados al milímetro que acompañan el clima emocional de cada momento y que, poco a poco, van minando nuestras defensas como espectadores hasta que nos acabamos lanzando a los brazos de identificación con lo que ocurre al otro lado de la pantalla.

De los múltiples ejemplos que nos trae The Nerdwriter lo vemos en los ojos de Daniel Craig durante un momento de revelación detectivesca en Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres. Unas pausadas inclinaciones de la lente conectadas a la expresión facial del personaje, al revés de lo que le ocurre a los gemelos Winklevoss de La Red Social pero que en el fondo son el mismo síncope cinematográfico que distingue a Fincher de los directores de dramas y thrillers menos inspirados, esos que apuestan por planos menos personalizados.

No por nada Fincher es el amo de los diálogos en interior, pero puede que sin estas pistas de Puschak no nos hubiésemos percatado de cuál era realmente la materia bruta de su ingrediente secreto.

Si quieres aprender más sobre el estilo fílmico de este director, también Tony Zhou le dedicó su propio video. The Nerdwriter ha hablado en el pasado de otras interesantes películas como Los hijos de los hombres o Arrival (La Llegada).

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