Ya puedes ver el telefilme ruso perdido de El Señor de los Anillos de 1991 a la altura de tus expectativas

Ya puedes ver el telefilme ruso perdido de El Señor de los Anillos de 1991 a la altura de tus expectativas
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¿Te apetece sumergirte en alguna adaptación de El Señor de los Anillos pero tienes las pelis de Peter Jackson demasiado vistas? Genial, te ofrecemos una alternativa bolchevique.

Khraniteli, la versión soviética de la aventura fantástica de J. R. R. Tolkien, acaba de resucitar de entre los muertos. Su historia fue accidentada, se emitió una única vez en el canal estatal Leningrad Television en 1991 y después acabó en algún cajón (los archivos de la misma cadena) siendo olvidada para siempre. Era uno de los conocidos como “lost media”, títulos perdidos de los que se tiene conocimiento en foros de aficionados pero que son inaccesibles. Hasta hoy: la cadena sucesora de Leningrad, 5TV, subió hace dos semanas a YouTube en dos clips la película al completo, para sorpresa de todos los completistas de la Tierra Media, y acumula ya 700.000 reproducciones.

Su presupuesto da la impresión de ser aún más bajo que el capítulo medio de Aquí no hay quien viva, y lejos del espectáculo lleno de virguerías formales de la superproducción neozelandesa, esto se acerca más a una adaptación teatral de estudios televisivos cortos de fondos, un formato que era muy popular en la televisión soviética.

El vídeo de youtube está en ruso, pero puedes activar los subtítulos traducidos automáticamente, lo que sin duda le da un halo aún más chanante. El vestuario y el departamento de barbas postizas merecen por sí mismo un capítulo aparte, y todos los personajes tienen un nivel de vellosidad a prueba de salones de depilación. Ojo, es también una de las pocas adaptaciones de la trilogía en la que aparece Tom Bombadil, así que ya se ha ganado parcialmente nuestra simpatía.

Al igual que en el resto del planeta, El Señor de los Anillos era una ficción que atraía a las masas del este. Aunque se publicó originalmente en 1954, la vida del libro fue mayormente clandestina, circulando como samizdat entre los estudiantes de los años 60 y 70. En 1985 el fenómeno llegó por primera vez a Leningrad Television con la adaptación televisiva y de ballet de El Hobbit, muy parecida al documento que vemos ahora. Tanto la del 85 como la del 91 tienen el halo de la decadencia de un régimen al borde del colapso.

Por si te interesa, estos no son los únicos trasvases culturales entre el mundo soviético y Tolkien. En 1999 un aficionado llamado Kirill Eskov publicó la trilogía fanfic El último anillo, las novelas occidentales repensadas para que la famosa Guerra del Anillo tenga como protagonista a Sauron y a los de Mordor en lugar de a los elfos y los hombres, como haciéndonos ver que esos bárbaros enemigos maniqueos que dibujó el escritor inglés podrían ser perfectamente los rivales de una guerra fría a los que el bando capitalista y caricaturiza de forma propagandística e incluso dejando entrever algo de ideología supremacista aria.

Esperamos que Bayona, director ejecutivo de la adaptación catódica que prepara ahora mismo Amazon Studios de la misma saga, haya sabido introducir algo de nuestro folklore español en la serie, una Galadriel vestida de flamenca o unos hobbits que se bajen a media mañana sus buenos panes con aceite.

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