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Guía para entender al gamer y sus estados de ánimo a lo largo del año (también en el E3)
Why so serious?

Guía para entender al gamer y sus estados de ánimo a lo largo del año (también en el E3)

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Para el aficionado simplemente ocasional a los videojuegos, entender la locura que comienza hoy en Los Ángeles bajo el nombre de E3 puede ser un poco complicado, por no decir directamente imposible. Durante esta semana, millones de seguidores vivirán las conferencias que irán ofreciendo las distintas compañías del sector con la misma pasión que una final de Champions en la que participa el equipo de tus amores, y pasada la resaca de noticias que cubrirán los medios, discutirán entre ellos sobre quién merece ser considerado el vencedor de este año. Porque sí, el E3 es una feria con vencedores y vencidos.

No es fácil ser gamer, eso os lo aseguro. El compromiso que requiere esta afición cuando se vive con la máxima intensidad va más allá de comprarte algún juego de vez en cuando, completarlo y pasar al siguiente; supone también estar al tanto de cada tráiler que se publica, conocer las diferencias técnicas inapreciables para el ojo no experimentado que puede haber entre dos versiones de un mismo juego, entender el complicado movimiento entre bambalinas que determina la exclusividad de una obra en concreto y sobre todo tener muy presentes las causas por las cuales lo tuyo siempre es mejor que lo de otros. Sea lo que sea lo tuyo.

El compromiso que requiere esta afición cuando se vive con la máxima intensidad va más allá de comprarte algún juego de vez en cuando

Si alguna vez has intentado entablar conversación con uno o varios aficionados de los considerados hardcore, puede que te hayas visto en un serio aprieto al intentar seguir el hilo o comprender las motivaciones que se esconden detrás de sus palabras; sí, es peor que intentar hablar de política con tu cuñado o de fútbol con tu compañero de trabajo. Pero aquí abogamos por el entendimiento entre culturas, y por ello hemos preparado esta pequeña guía para entender al siempre sufrido amante de los videojuegos.

El año del gamer es como una montaña rusa

Celebration Guys

Lo primero y principal para entender al gamer es comprender cómo funciona su año, regido no por el paso de las estaciones o de los habituales eventos sociales, sino por una orquestada transición de acontecimientos que se repiten de forma casi inamovible una temporada tras otra. A lo largo de este ciclo constante se suceden momentos de auténtica exaltación emocional con periodos de decepción o frustración que también están en cierto modo programados. Es por ello que, en función del momento del año en que nos enfrentemos a este amigo nuestro tan aficionado a los videojuegos, su situación existencial puede ser de lo más diversa:

  • Las promesas de enero. El año comienza indefectiblemente con el doble subidón que supone haber incorporado un montón de juegos nuevos (y puede que alguna máquina más) a la colección tras la campaña navideña, que siempre es particularmente activa, y las grandes esperanzas que se abren ante doce meses de nuevos títulos por descubrir. En realidad, todo jugador curtido ya por la experiencia sabe de sobra que luego las cosas no serán tan bonitas como las pintan en enero, pero es la ilusión del autoengaño lo que le impulsa a seguir adelante.

  • Los compromisos de primavera. Según avanza el año, los primeros problemas empiezan a aflorar. Por un lado, el gamer comienza a ser consciente de que no tiene tiempo para completar todas las adquisiciones que hizo durante la campaña navideña, y al mismo tiempo no puede evitar hacerse con las potentes novedades que suelen lanzarse en este periodo, entrando así en un círculo vicioso del que es prácticamente imposible salir. La situación se vuelve especialmente complicada cuando se suman a la colección títulos que son sinónimo de cientos de horas para llegar a su final, como 'The Witcher 3' o 'Bloodborne'.

  • Las grandes rebajas. El auge de las plataformas de venta digital como Steam ha traído consigo un fenómeno al que estos aficionados no estaban acostumbrados: el del consumismo irrefrenable de las rebajas exprés. La única diferencia estriba en que en lugar de tener a todo el mundo a la puerta del centro comercial de turno esperando a que abran las puertas para entrar en manada, el gamer se sienta delante del ordenador y se dedica a fundir el botón de actualización en su navegador web hasta que por fin tiene acceso a las suculentas ofertas. Fuera como fuese, lo único que consigue con ello es seguir alimentando ese ciclo vicioso que le lleva a sentirse agobiado por tener tantos juegos que pasarse mientras mete más y más tarea pendiente en su agenda.

  • El E3 y todo lo que conlleva. Llega cada verano del mismo modo que llegan el calor y los ingleses a nuestras costas, justo a tiempo para insuflar la dosis apropiada de adrenalina en el cuerpo del gamer que ya empieza a desfallecer observando la pila de juegos aún sin desprecintar que se acumula en su estantería. Conscientes de que todas las miradas están puestas en ellas, las empresas del sector visten sus mejores galas y lanzan sus más electrizantes promesas al viento esperando conquistar a la mayor cantidad posible de potenciales compradores, pero en la práctica lo único que hacen es predicar a los conversos: sus defensores solo buscan razones para seguir siéndolo y sus opositores lanzarán dardos contra cualquier punto débil que puedan encontrar en la exposición de turno (y suele haber muchos, ya os lo digo yo).

E3
  • La sequía veraniega. El mejor y el peor momento del año para el gamer, siempre según la óptica desde la que se quiera analizar. Pasada la agresiva temporada de rebajas y superados ya los debates del E3, el verano es también el momento en que el ritmo de lanzamientos decae de forma drástica, con lo que se hace complicado encontrar novedades atractivas durante este periodo. A cambio, se convierte también en una oportunidad excepcional para ir despachando esa lista de juegos pendientes de completar que no había dejado de crecer hasta este punto, así que no hay mal que por bien no venga. A nivel mediático, las pocas noticias que se producen durante estos meses suelen servir para tirar por el suelo las promesas más imposibles del E3 o para anunciar el retraso del juego más esperado del momento debido a la necesidad de contar con más tiempo para completar su desarrollo como es debido.

  • Otoño y los viejos conocidos. Las tiendas de videojuegos recuperan por fin la actividad y las novedades cubren otra vez las estanterías amenazando la billetera del gamer. Por lo general, durante este periodo vuelven al rescate una serie de franquicias que son fijas año tras año: 'FIFA' y 'PES' con ese eterno duelo que, como en el fútbol real, se mueve también por ciclos; 'Call of Duty' y quien ose de manera inútil discutirle esta vez la condición de shooter estrella del mercado; el 'Assassin's Creed' de turno con lo justo para seguir tirando. Por descontado, año tras año estos productos van directos a la cabeza de las listas de venta, para frustración del gamer que se erige en defensor de la originalidad y que, después de todo, acaba comprando también estos juegos cuando bajan de precio unos meses después.

  • Mi año en listas. Han sido doce meses cargados de emociones, alguna que otra sorpresa e incontables decepciones, pero cuando llega diciembre, y con él las listas de los mejores juegos del año, lo importante para el gamer es siempre demostrar lo mucho que ha disfrutado, haciendo especial hincapié en defender por qué los títulos lanzados en su sistema de preferencia han sido los más interesantes. Por descontado, la pila de juegos pendientes de terminar sigue ahí acumulando polvo, acabando la mayoría de ellos ocultos por otra campaña navideña repleta de adquisiciones.

Cómo sobrevivir a la conversación con un gamer sin tener ni idea

Reggie

Teniendo claro este ciclo de acontecimientos que rige año tras año la vida del aficionado a los videojuegos, hay una serie de frases que pueden ayudar al incauto que decida verse involucrado en una conversación (o más probablemente, en una discusión) con gamers, particularmente enérgicas ahora que da comienzo el E3. Tenerlas siempre a mano permitirá que hasta el más desconectado del bullicio mediático pueda salir airoso sin comprometerse en exceso y teniendo garantías de que su desconocimiento no quedará en evidencia:

  • En cualquier momento, durante la conferencia de Nintendo: "Las consolas de Nintendo siempre andan cortas de juegos por parte de las third parties, pero el Mario y el Zelda de turno no fallan nunca". Da igual que no sepas qué son las third parties y cuál es su relación con Nintendo, o que el último Mario que jugaras fuera el de NES, ya que con esta aseveración habrás quedado perfectamente establecido en el centro del ideario popular.

  • En cualquier momento, durante la conferencia de Sony: "Aunque vuelvan a presentar 'The Last Guardian', yo no termino de creerme que lo vayamos a jugar algún día". Lo bueno de esta frase es que te permitirá quedar bien tanto con los aficionados de Sony como con sus detractores, teniendo por seguro que se trata de un tema recurrente que va a sobrevolar las conferencias de esta compañía hasta el fin de los tiempos.

  • En cualquier momento, durante la conferencia de Microsoft: "Nadie daba un duro por Microsoft cuando lanzó la Xbox y al final mira lo que están aguantando". De nuevo, con esta declaración se evitará quedar demasiado en evidencia o posicionarse claramente de algún lado recurriendo a hechos consumados, pero no entrando a valorarlos como positivos o negativos. Además, con ello conseguirás iniciar una vía de debate sobre lo apropiado o no de la irrupción de Microsoft en el mercado de las consolas que podrás dejar fluir sin más.

  • Cuando Ubisoft muestre un tráiler especialmente espectacular: "Seguro que luego acaban recortando los gráficos, siempre pasa lo mismo". Los gamers se unen por su odio hacia Ubisoft y la compañía tiene un largo historia de downgrades técnicos, así que te habrás ganado el aplauso unánime de todos.

  • Si aparece alguien de Valve en escena: "Que se dejen de tonterías y anuncien 'Half-Life 3' de una vez". De nuevo, todos asentirán con vehemencia al recurrir a un deseo colectivo que se alimenta más de leyendas que de realidad. Y si por si acaso alguien decide indagar más sobre el tema, siempre puedes soltar que "Con 'Half-Life', Valve cambió las aventuras tal y como las entendíamos".

Want To Belive
  • Cuando se presente algún complemento nuevo para una consola: "Si no quieren fastidiarla como con los controles de movimiento, tendrán que sacar juegos que lo justifiquen". Nadie pondrá en duda una defensa del catálogo de juegos sobre el hardware, sea del color que sea su camiseta, y además todo buen aficionado sabe que los controles de movimiento fueron un invento del demonio en busca de hacer una industria más abierta y accesible al jugador casual.

  • Cuando se anuncie algún juego de fútbol: "Yo siempre fui de 'PES', pero hay reconocer que últimamente 'FIFA' lo está haciendo muy bien". Decía antes que esto va por ciclos, como ocurre con el Barça y el Madrid, así que con esta declaración darás a entender que eres perfectamente consciente de la situación actual y que tienes suficiente espíritu crítico como para no comprometerte ciegamente con ninguno de los dos bandos. Y encima ni siquiera necesitarás ser capaz de reconocer el juego que en ese momento se esté anunciando.

  • Cuando se muestre el tráiler del nuevo 'Call of Duty': "Otro más, todos los años es lo mismo". Aunque se esté recurriendo de nuevo al pensamiento más extendido, puede ser que algún desalmado salga en defensa de esta saga y asegure haberse divertido bastante con el capítulo anterior; llegado a ese punto, puedes salir del entuerto declarando que "quizás tengas razón, pero yo desde el primer 'Modern Warfare' no he vuelto a disfrutar como antes". Como nota al margen, puedes observar como a todos los presentes se les cae la baba a pesar de que juran y perjuran que no lo comprarán.

  • Cuando se presente algún juego indie (lo reconocerás por sus gráficos menos vistosos y posiblemente de aspecto retro): "Los mejores títulos del momento son indies, yo últimamente no juego otra cosa". Ahora que esta clase de proyectos han dejado de ser un fenómeno aislado para tomar también protagonismo en las grandes conferencias, este recurso sacará a relucir tu buen gusto y tu criterio eligiendo obras que van más allá de las grandes firmas. Como detalle para nota, siempre puedes apostillar con: "aún recuerdo lo que me emocioné jugando a 'Braid' (aunque también valdrían 'Fez', 'Limbo' o 'Journey')".

  • Cuando la conversación se estanque: "Tengo la biblioteca de Steam a tope y no sé de dónde voy a sacar tiempo para pasármelos todos". Puedes tener por seguro que todos los presentes van a estar igual que tú y son perfectamente conscientes de sus miserias, así que se alinearán contigo y verán claro que eres uno de los suyos.

Con esto debería ser suficiente para salir del paso en medio de la vorágine dialéctica, aunque este humilde servidor no aconseja en cualquier caso intentar ir más allá en el debate ni profundizar en los argumentos, porque se correrá el riego de despertar alguna fiera. Además, llegado a cierto punto en la conversación, comenzarán a aflorar los tecnicismos y términos propios de difícil comprensión para el neófito a los que merecería la pena dedicar un artículo completo más allá de esta guía de iniciación.

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